¿Quién viene a estudiar?

(Artículo del Rav Dr. Michael Laitman)

La gente con frecuencia me pregunta quién tiene más probabilidades de convertirse en estudiante de Cabalá y por qué algunos se interesan y otros no, incluso la rechazan. Bueno, lo primero que cito son las palabras conocidas de Baal HaSulam, autor del comentario Sulam (escalera) a El libro del Zóhar, escribió que la Cabalá es para cualquiera que se pregunte sobre el significado de la vida. Aunque, muchos preguntan sobre el significado de la vida, no todos terminan estudiando Cabalá, así que, aunque la mayoría de los que vienen a estudiar Cabalá se han preguntado con frecuencia sobre el significado de la vida, no todos los que lo hacen terminan estudiando Cabalá.

La Covid aumentó dramáticamente el nivel de ansiedad de la gente. Incluso muchos empezaron a preguntarse sobre el significado de la vida.

Pero, en sí, no es suficiente para convertirse en un estudiante serio de Cabalá. La gente ha pasado por muchos estados durante la pandemia: ha sufrido golpes, sin razón aparente, se siente impotente para lidiar con ellos, fue forzada a una lucha interminable para sobrevivir y con frecuencia, tiene muy poco apoyo de amigos, familia o autoridades. Esas circunstancias pueden llevar fácilmente al hombre a preguntarse, por qué merece ese castigo, qué está mal con su vida y por qué otros son felices y él no.

Sin embargo, un individuo enredado en medio de una crisis (usualmente) no es el mejor candidato para estudiar Cabalá. La Cabalá es un proceso largo que requiere compromiso por parte del estudiante. Por eso, diría que los mejores candidatos para estudiar Cabalá son los que no están en medio de una crisis, si bien, ya antes vivieron una (o más), ya estabilizaron su vida, pero, la pregunta sobre el sentido de la vida no cesa. Cuando esto sucede, es señal de que la pregunta es lo suficientemente profunda como para hacer de ellos estudiantes serios y comprometidos.

Cuando el individuo comienza a estudiar Cabalá, abre nuevos horizontes. La percepción expandida de la realidad trasciende las normas y los límites familiares a los que está acostumbrado o en los que creció. Esto elimina gran parte de la carga de la vida y muchas “culpas” que todos tenemos, son eliminadas al comprender cómo funciona la vida. Nos revela que somos manejados por el ego y en realidad, no podemos evitar ser egoístas.

El estudio no hace que el estudiante sea imprudente, pues la sabiduría de la Cabalá nos enseña a convertirnos en dueños de nuestro ego. No lo destruimos ni lo reprimimos, aprovechamos sus poderes con propósitos positivos y hacemos que funcione para el bien común. Por eso, los estudiantes de Cabalá son, por un lado, muy individualistas, pero por otro, están muy comprometidos con la sociedad y colaboran con entusiasmo para el éxito de todos.

Especialmente hoy, cuando el ego está destruyendo cada parte de la sociedad humana y a cada persona individualmente, es especial e importante saber cómo podemos controlarlo y usarlo constructivamente. Por eso, todo el que esté dispuesto a aprender Cabalá seriamente, tiene mucho que ganar con sus estudios y la sociedad ganará con su aprendizaje, incluso más de lo que él mismo ganará.